Siento que ya nada tengo en común con mi cónyuge y aunque me duele, prefiero divorciarme.

 

Por Miguel Rodríguez Esqueda. Abogado.

Resulta conveniente considerar que cuando la vida nos pone
ante nuestros ojos el enorme reto de dar por agotada la relación sentimental con nuestra pareja, con quien habíamos decidido unir nuestras vidas; en la mayoría de los casos concebir hijos y formar un patrimonio conjunto; esto significa que entonces nos vemos en la necesidad de tramitar un divorcio, el cual regularmente lo consideramos penoso y aun a la fecha, hasta vergonzoso; sin embargo esto no debemos verlo así. Si bien es cierto que nunca es agradable dar por terminada una relación humana tan trascendente, al mismo tiempo el divorcio no debemos verlo como un problema, sino al contrario, verlo como una verdadera solución, un alivio emocional y desde luego legal que permitirá una mejor estructura de vida para los divorciantes y aunque se piense lo contrario, una sana separación siempre resulta más benéfico para sus hijos.

Por definición el divorcio es la forma en la que termina el matrimonio; en México es resuelto por un Juez de lo Familiar a través de una sentencia, una vez que ha llevado a cabo un
procedimiento judicial, en los términos y formalidades exigidos por el conjunto de leyes aplicables al caso; sin embargo de aquí nos encontramos con otra pregunta: ¿cómo se tramita y cuánto cuesta?

Actualmente en la mayoría de los Estados de la República
Mexicana, el juicio de divorcio se ha simplificado bastante, puesto que anteriormente se requería justificar a los jueces, la razón y motivos por la que se aspiraba a que éste último declarara disuelto el vínculo matrimonial. A este procedimiento se le conocía como “divorcio necesario”, ya que en ese tiempo era obligatorio demostrar que uno de los cónyuges hubiesen incurrido en conductas tales
como: a) El adulterio; b) El hecho de que la mujer dé a luz durante el matrimonio, un hijo concebido antes de celebrarse éste; c) La propuesta del marido para prostituir a su mujer; d) La incitación a la violencia hecha por un cónyuge al otro para cometer algún delito;
e) Los actos inmorales ejecutados con el fin de corromper a los hijos; f) Padecer sífilis, tuberculosis, o cualquiera otra enfermedad crónica o incurable que sea, además, contagiosa o hereditaria; g) La separación de la casa conyugal por más de seis meses sin causa justificada; h) La separación del hogar conyugal si se prolonga
por más de un año; por mencionar algunas entre otras más que antes existían contempladas en el Código Civil de cada entidad federativa. Afortunadamente hoy en día ya no es necesario aportar pruebas para demostrar en juicio situaciones como estas.

Del mismo modo en algunos Estados de la República, siguen
vigentes los divorcios por mutuo consentimiento, los cuales como su nombre lo indica, requieren que ambos cónyuges estén de acuerdo en llevar a cabo el proceso. En este caso los solicitantes inician una demanda en la que pueden exponer al juez, la manera en la que se repartirá el patrimonio que se adquirió durante el matrimonio; asimismo de forma libremente pactada, ambos determinarán la forma en la que deberá resolverse el tema de la pensión alimenticia, principalmente a favor de los hijos menores de edad y de la cónyuge que se dedicó preponderantemente al cuidado de la casa y a la crianza de los hijos; así como se pondrán de acuerdo libremente respecto de definir quien ejercerá la custodia (el cuidado directo de los menores); y se propondrá un Régimen de Visitas coordinado y suficientemente amplio, para que el padre o madre que no tenga a su cargo a los hijos, pueda visitarlos convenientemente y convivir con ellos. Así entonces tomando en consideración que el Divorcio Necesario y el Voluntario son procedimientos que dejaron de estar en uso desde ya hace algunos años, la pregunta es: ¿cómo se tramita el juicio de divorcio en la actualidad?

Efectivamente el tipo de procedimiento mediante el cual actualmente se tramita una disolución matrimonial, se conoce como “Divorcio Incausado”, el cual se caracteriza en cuanto a que la solicitud de divorcio se presenta de manera unilateral, es decir que basta con que solo uno de los cónyuges acuda ante un Juez familiar a solicitar el divorcio, sin la necesidad del consentimiento del otro cónyuge; bastando sólo notificarle legalmente que dicha solicitud ya ha sido presentada a trámite.
Este tipo de divorcio unilateral se denomina entonces “incausado”, debido a que por ley ya no es necesario justificar las causas que lo motivan como cuando existía el divorcio necesario, toda vez que como ya dijimos, el divorcio se presenta sin necesidad de justificación obligada, que tenga que ser probada en juicio.

Así entonces como podrá imaginarse, un procedimiento legal de divorcio en el cual no resulta necesario demostrar motivaciones ni justificaciones por la cual se desea tramitarse, también trae en la mayoría de las ocasiones, el gran beneficio adicional de que sus costos sean más accesibles, porque el margen de operación y riesgo resultan más suaves y por lo tanto, los honorarios de abogados resultan más costeables por lo regular. No obstante lo anterior, también es conveniente aclarar, que cuando los divorcios incausados no concluyen bajo acuerdo en la firma de un convenio entre los divorciantes y éstos últimos no aterrizaron como resolver aquellos
temas trascendentales de la familia, como lo es la pensión alimenticia; la liquidación de la Sociedad Conyugal si fuera el caso; o el establecimiento de un Régimen de Visitas y Convivencias con los hijos; entonces el divorcio será decretado por el Juez sin mayor demora, pero el resto de temas no resueltos a través del juicio, tendrán desafortunadamente que resolverse por separado y eso implica que los divorciantes deberán prepararse para llevar a cabo una nueva contienda legal, lo cual además elevará costos de tramitación y procedimiento; siendo por esa razón que siempre es más recomendable y más provechoso, propiciar los acuerdos entre los divorciantes, con el objetivo de que en el mismo trámite de divorcio, todos los temas relacionados con la dinámica familiar, sean resueltos bajo convenio.

De parte de su servidor, para más información y para cualquier apoyo
jurídico que les resulte necesario dentro del territorio nacional, pueden escribirme en “twitter” a @megatrax75 y localizarme como Miguel Esqueda; asimismo en red “linked in”, con el nombre de Miguel Rodríguez Esqueda. Saludos a todos.

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