FORO FOTO, en Acambay

Por: Héctor Andrade

Reunir a jóvenes amantes de la fotografía fue el objetivo de la reciente exposición inaugurada en el Museo Regional de Acambay. Carlos Covarrubias,(Aculco), Guillermo Espinoza (Acambay), Rufo Coyotl (Pathé), Alexandra García (Temascalcingo) y Baruvi Romero (San Felipe del Progreso) son 5 jóvenes que han capturado imágenes, gracias al uso de la cámara fotográfica, sea reflex digital o de celular. Cada uno, muestra lo que muchas veces nuestros ojos ven sin la debida atención, o esos ojos que no perciben la existencia de los objetos, de los sujetos o de lo que existe en el universo. Baruvi, señala que es la presencia de la llamada Antropología Social que tiene un alto acercamiento del ser humano con la naturaleza, así como el resurgimiento de la personificación del “ídolo de la lucha libre”: El Santo, el Enmascarado de Plata; asimismo, “el ídolo de las multitudes”, Rigo Tovar dejó su influencia de identidad. Guillermo Espinoza nos cuenta cómo fue su experiencia en Chiapas, por el Cañon del Sumidero, al evitar el uso de la lancha y encontrar el medio para lograr captura su deseo con ayuda de la cámara. Alexandra Garcia tiene un ecuentro con la fe, costumbres y tradiciones mazahuas, el colorido de las muñecas o el momento donde las flores muestran su propia belleza natural. Carlos Covarrubias, recorre diversos puntos de Aculco y se encuentra con las huellas del tiempo en el rostro de un hombre que lleva en su interior la experiencia de la vida, el caminar del la mujer otomí que luce la tradición del buen vestir. Es un Foro Fotográfico, donde el espectador elige la imagen que más impacta su atención. La exposición se exhibe del 8 al 31 de mayo en el Museo Regional de Acambay. Entrada libre.

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¿Qué comunicas? ¿Qué generas?

Por Héctor Andrade /acambaytour@yahoo.com

Dar a conocer algo se sintetiza en una noticia. Me tocó vivir la etapa de la información “análoga”, cuando la noticia de ayer pasaba a ser parte de la historia. Todavía usábamos el recuerdo, sabíamos dónde, cuándo y en qué se dio a conocer la información. Ahora, la etapa digital que se vive en el siglo XXI, nos ha modificado el estilo de vida.

El ser humano, desde que nos contaron que hizo su “aparición” en la tierra ha trabajado por conocer cuáles son sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas para continuar perfeccionando su ambición por evolucionar.

Ya no somos parte de la era de piedra, aunque presiento que pensamos como si tuviéramos piedras en la corteza cerebral. Estamos en la era digital donde millones de gigabytes se almacenan en archivos o discos duros. Que si se trata de medir la cantidad de información que se almacena constantemente, la métrica sería de la Tierra al planeta Saturno, tal vez.

Cuando, por curiosidad, le hago una pregunta a un joven—experto en manejo de celular y PC;  si recuerda cómo surgió el sistema que utiliza su aparato de comunicación, la respuesta es, en su mayoría, “no recuerdo”. Si hacemos un análisis, acerca de las palabras de Luciano Concheiro, terminamos por unirnos a sus ideas y reflexiones, quien ha señalado que nos están borrando las noticias antiguas.

Observo a quienes son integrantes de la era digital, es como la almohada—hacen de ella lo que quieren—y su vida, no la de la almohada, sino la de ellos, es más revolucionada. Manejan con gran fluidez la información; lo que vieron hoy, es casi seguro que se les olvida en dos horas porque durante 120 minutos fueron atacados con cientos o miles de noticias “novedosas”, lo que termina por provocarle que los recuerdos se olviden a la misma velocidad.

La era digital permitió la creación de redes sociales, cualquiera que ustedes elijan, realizará su trabajo: fomentar la amnesia del sujeto. Si tienen duda, hagan el ejercicio de ver su red social por media hora ¿cuánta información recuerda? Ahora todos tienen la oportunidad de ser productores de noticias, muchas de ellas novedosas, sin embargo, la calidad de la información ha disminuido, porque en segundos nos invaden los escándalos y, el morbo esta ocupando un sitio relevante.

Antes de finalizar, les comparto algo destacado--sin ser novedad-- para  recordar:  en algún momento de su vida han consumido miel de abeja, las abejas usan un sistema de comunicación formidable pero el ser humano se está encargando de desaparecerlas, al desaparecer las abejas va a desaparecer la humanidad.

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Herbolaria y el "merolico"

Por Héctor Andrade

En la zona de Doxtejé, Acambay, hay un grupo de mujeres dedicadas a la herbolaria desde hace muchos años, el conocimiento se ha transmitido por herencia. ¿Hasta qué punto o nivel es reconocido este trabajo de las mujeres que viven en el norte del Estado de México, principalmente de origen otomí?
El conocimiento de la herbolaria en nuestro país tiene enormes antecedentes, desde la historia del México antiguo hasta la actualidad. Existen gran cantidad de testimonios plasmados en piedras o monolitos como símbolo de los poderes curativos que tienen las plantas medicinales.
Antes, quiero comentar que el grupo de mujeres de Doxtejé, realizan una ceremonia especial para pedirle al supremo y creador, que cada planta cumpla su objetivo, de sanar al quien consuma sus beneficios curativos. La ceremonia se realiza entre el mes de agosto o septiembre, donde se lleva a cabo la recolección de las plantas las cuales son colocadas en canastos. El incienso es parte del culto, las veladoras, la danza de las “pastoras” y una celebración eucarística.
Apreciar los beneficios de las plantas medicinales pasa por un proceso difícil, por la modernidad, sin embargo es necesario comprender su presencia desde la época antigua, antes de la llegada de los españoles al continente americano y, conocer la historia de lo que sucedió después, hasta nuestros días.
SURGE EL “MEROLICO”
La base de datos es amplia, en una de esas bases, me encontré con el origen acerca de la palabra “merolico”, sobrenombre que conocí en plazas como  La Merced, el Zócalo de la Ciudad de México, entre otros sitios donde los charlatanes  o "merolicos" hacían su trabajo acompañados de plantas y, en ocasiones, de víboras. La curiosidad fue más allá, el quedarme con la palabra de aquel que decía que hablaba “hasta por los codos”, para entonces investigar más acerca de la presencia de este tipo de personaje en la vida de México.
Resulta que existió un doctor, de origen judío-polaco, ¿su nombre es? conocido como el “merolico” a finales del siglo XIX en México. Este doctor se dedicaba a ofrecer su conocimiento para curar enfermos, con determinadas hierbas. Al médico, quizá lo vi representado en algunas películas mexicanas, que tenía su puesto con diversas botellas, hacían uso de la actuación y, el escenario era toda su parafernalia curativa, pero las hierbas medicinales, sin duda, era el negocio del doctor “merolico”, los mexicanos ingenuos fueron víctimas del engaño de este supuesto conocedor de la herbolaria.
Las plantas medicinales, ha hecho que investigadores, interesados en el tema, se profundicen en los usos y las variedades de hierbas que conservan sus poderes curativos. Los testimonios arqueológicos tienen mucho que decir, además de la existencia de curanderos y hierberos que ejercen su profesión para ayudar en la salud a quienes lo necesitan.

Contacto: acambaytour@yahoo.com

plantas_medicinales

Actividad cultural en la zona norte del Estado de México


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